Por Federico Barbachano

En general el tema de la pederastia es sumamente delicado, soy católico y creo firmemente que los sacerdotes Católicos/Cristianos y las diferentes personas que representan a la religión que profesan, son primero que nada seres humanos. No pretendo justificar de ninguna manera la pederastia, ya que es un acto que demuestra el mal en su máxima expresión y más en una persona envestida como sacerdote.

Estableciendo que esta acción es grotesca y que merece toda medida de castigo tanto en la tierra como en el infierno, creo que la Iglesia Católica debe de enfocar sus esfuerzos en la asertiva selección de personas que realmente quieren y merezcan ser sacerdotes.

Es esencial que la forma de seleccionar a los sacerdotes sea más estricta y dura; ya se ha visto como una constante que mucha gente que va a los seminarios y eventualmente a las diversas congregaciones (Franciscanos, Legionarios de Cristo, Opus Dei… etc.) están huyendo de su vida, de su casa o de una situación que muchas veces no es tan grave, pero que aún así no quieren enfrentar por miedo y creen que el sacerdocio es una salida rápida y fácil. Si bien, algunos reflexionan y se van, otros llegan a quedarse por motivos ajenos a un auténtico llamado de Dios. Algunas razones de ello llegan a ser el miedo o para que les paguen su educación, finalmente saben que al salir nadie les podrá reprochar nada.

Una de las medidas que puede implementar la Iglesia Católica para aceptar candidatos competentes para efecto de formarse en el sacerdocio, consistiría en primer lugar en purgar los seminarios, ya que han habido rumores y casos hacia obispos que dirigen estos centros y son investigados en calidad de pederastas. En segundo lugar, debería de haber un proceso de análisis psicológico y psiquiátrico, supervisado por miembros de la Iglesia Católica, en donde se determine la situación mental de la persona que quiere ser sacerdote.  Finalmente, se deben de dejar de aceptar personas solo porque son familiares o conocidos de alguien dentro de la Iglesia Católica, quien no entra por compromiso a Cristo y con una firme voluntad para sacrificar todo por los demás, no debería de ser admitido. 

Creo que la Iglesia Católica debe de imponer reglas/leyes estrictas que se apliquen a cada caso sujeto a sospechas para eventualmente descartar o confirmar con certeza los casos de pederastia que actualmente pudieran permanecer en calidad de incertidumbre. También creo que la Iglesia Católica, al igual que el Estado, son regidos por leyes y muchas veces la Iglesia Católica no ha hecho lo suficiente para perseguir o castigar a aquellos que hacen estos actos, lo cual por su puesto es gravísimo. No pretendo decir que la Iglesia Católica debe de rebajarse en implementar conductas medievales, como pudiera ser ejecutar a los culpables frente al pueblo, sin embargo, en caso de identificar algún caso, será preciso un compromiso y una responsabilidad que responda a la altura de tan graves circunstancias para que se investigue el caso y se ponga en completa coordinación con las autoridades gubernamentales correspondientes para tomar las medidas legales pertinentes.

Finalmente, la pederastia en la Iglesia Católica es un Cáncer que se ha reproducido por una falsa prudencia que la ha enfermado y por lo tanto, se le tiene que hacer frente lo antes posible para que estos actos infames no sigan sucediendo.

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Gólgota

La Plataforma de los Jóvenes Católicos

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