Por Lucero Ross

Se acerca la Semana Santa y con ella la gran duda ¿Qué voy a hacer? ¿Cómo puedo seguir con mi llamado de evangelizar desde mi casa? ¿Cómo seguir siendo un misionero?

Los planes han cambiado, y debido a la crisis internacional que estamos viviendo, las misiones y toda actividad al exterior se ha tenido que suspender. Igual y esto nos puede poner en una situación de comodidad y llegar a pensar que ya no hay nada más por hacer. Cristo nos invita a entregarnos de manera extraordinaria en esta cuaresma y Semana Santa. Nos pide misionar sin bajarnos de la barca, nos invita a seguir siendo pescadores de hombres desde nuestras casas.

Es curioso como uno puede estar deseando algo por tanto tiempo sin esperar que un cambio de planes pueda ocurrir de último momento. Nuestra situación actual se asemeja al evangelio de la pesca milagrosa en donde los pescadores habían estado pescando toda la noche y nada habían conseguido hasta que llego Cristo, y hacen lo que Él les dice.

Podemos llegar a ser como esos pescadores, quizás desanimados y cansados, pues han estado pescando toda la noche. Han estado esperando a que sus redes se llenen. En eso llega Jesús y les da indicaciones distintas a lo que ellos estaban haciendo, pero al escuchar a Jesús y decirle “pero sobre tu palabra echaré las redes” fue cuando su trabajo tuvo frutos y pescaron tal cantidad de peces que las redes casi se rompían.

En esta ocasión Dios cambio el modo, pero su plan sigue siendo el mismo. No nos pide salir a las calles, ni a las comunidades lejanas, pero sí nos pide evangelizar desde dentro y tener la certeza y la fe de que Él es más grande que cualquier cosa. Por cada mal que pasa, Él siempre saca un bien.

San Agustín decía “Y ves que tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba; y deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste” Cristo está dentro de ti. Siempre estuvo ahí y no tenemos que ir muy lejos para encontrarlo, no tenemos que ir a otra comunidad para experimentar su amor. Cristo está aquí, y desde esta barca nos pide misionar

Responde a su llamado y anuncia el kerigma. Ve mar adentro y profundiza en tu oración y relación con Él. Haz tus horarios, sé productivo. Puedes asistir a misa diario, convocar a tus amigos y hacer turnos de adoración el jueves santo.

Tomate un tiempo todos los días y conócelo un poco más.  Acompáñalo de cerca en su camino al calvario e invítalo a subir a tu barca para que juntos echen las redes para pescar.

Categorías: Blog

Gólgota

La Plataforma de los Jóvenes Católicos

1
Deje su Comentario

1 Otros comentarios
0 Respuestas
0 Seguidores
 
Más comentado
Conversación más popular
1 Autores del Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

más recientes más antiguos
Juan Carlos Villaseñor

Muy padre artículo escrito con motivo de las Misiones de Semana Santa que desde ayer vivimos en casa. Este artículo tiene un llamado muy bonito para actuar a pesar de la coyuntura actual y una cita de San Agustín muy atinada.